Guía: Reestructuración de Deuda Hipotecaria | Código Buenas Prácticas

Ver que no llegas a pagar la cuota de la hipoteca es una de las situaciones más estresantes para cualquier familia. Si estás en esta situación, debes saber que no estás solo y que existen mecanismos legales de protección. El más importante es el Código de Buenas Prácticas (CBP).

Este código, al que están adheridos la mayoría de los bancos en España, establece un plan de tres fases para ayudarte. La primera y más importante de esas fases es la reestructuración de la deuda hipotecaria.

En esta guía te explicamos de forma clara en qué consiste esta primera medida, qué opciones debe ofrecerte el banco y quién puede solicitarla.

¿Qué es la Reestructuración de Deuda Hipotecaria?

La reestructuración de la deuda hipotecaria es la primera medida de choque que contempla el Código de Buenas Prácticas. No es un perdón de la deuda, sino una renegociación de las condiciones de tu hipoteca para que la cuota mensual que pagas sea más baja y puedas asumirla.

Si cumples los requisitos de vulnerabilidad (que veremos más abajo), vas a tu banco y solicitas acogerte al CBP, la entidad está obligada a presentarte un plan de reestructuración.

El objetivo: Lograr que tu cuota hipotecaria sea «asequible», adaptándola a tus ingresos actuales tras el bache económico.

Las 3 Opciones de Reestructuración que el Banco Debe Ofrecerte

El plan de reestructuración que te ofrezca el banco debe incluir, como mínimo, las siguientes tres medidas. Normalmente se aplican de forma conjunta para conseguir la máxima reducción de la cuota:

1. Carencia de Capital (Hasta 5 años)

Esta es la medida con el impacto más inmediato. Durante un plazo determinado (que puede ser de hasta 5 años), dejas de amortizar capital y pagas solo los intereses de la hipoteca.

  • Ventaja: Tu cuota mensual se desploma drásticamente, dándote un respiro inmediato.
  • Desventaja: Durante ese tiempo, no estás reduciendo tu deuda. El capital que debes sigue siendo el mismo.

2. Ampliación del Plazo de Amortización

Consiste en «estirar» el tiempo que te queda para pagar la hipoteca. La ley permite que el plazo total, tras la ampliación, pueda llegar hasta los 40 años desde la firma original del préstamo.

  • Ventaja: Al repartir la misma deuda en más meses, la cuota mensual se reduce permanentemente.
  • Desventaja: A la larga, acabarás pagando muchos más intereses totales, ya que estás más tiempo endeudado.

3. Reducción del Tipo de Interés (Temporal)

Durante el plazo que dure la carencia de capital (los 5 años que vimos en el punto 1), el banco debe aplicarte un tipo de interés reducido. La norma establece un tipo preferencial de Euríbor – 0,10%.

  • Ventaja: Es un ahorro directo. Pagas menos intereses de los que tenías firmados, lo que ayuda a reducir aún más la cuota durante el periodo de carencia.

¿Quién Puede Solicitar esta Reestructuración?

Este mecanismo está pensado para deudores hipotecarios en situación de vulnerabilidad económica. Aunque los requisitos son técnicos, los conceptos clave son:

  1. Que la hipoteca sea sobre tu vivienda habitual.
  2. Que los ingresos de la unidad familiar no superen ciertos límites (establecidos por el IPREM, unos 25.200 € brutos al año aproximadamente, aunque varía).
  3. Que la cuota hipotecaria suponga más del 50% de los ingresos netos de la familia.
  4. Que los ingresos familiares hayan sufrido una caída significativa en los últimos años (lo que se conoce como «alteración significativa de las circunstancias económicas»).

¿Y si la Reestructuración No es Suficiente?

Aquí es donde el Código de Buenas Prácticas demuestra su utilidad. Si después de aplicar este plan de reestructuración, la cuota sigue siendo demasiado alta (supera el 50% de los ingresos), el deudor tiene derecho a pasar a la Fase 2: La Quita de Deuda.

La quita implica que el banco te perdona una parte del capital que debes. Y si ni eso funciona, se activaría la Fase 3: La Dación en Pago (entregar la vivienda para cancelar la deuda).

Pero es fundamental entender que no puedes pedir la dación en pago directamente. Siempre debes intentar primero esta reestructuración.

Conclusión: El Primer Paso para Ganar Oxígeno

La reestructuración de la deuda hipotecaria es un «balón de oxígeno» legal diseñado para darte tiempo a recuperarte de un bache económico sin perder tu casa. No soluciona la deuda de raíz, pero te permite hacerla manejable.

Si te encuentras en esta situación, tu primer paso es contactar con tu entidad bancaria y solicitar formalmente acogerte a las medidas del Código de Buenas Prácticas.

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